Llevo mucho tiempo ausente del blog. Han sido meses intensos, de procesos personales, cambios, reflexiones, duelos, bienvenidas y despedidas… Pero, sobre todo, de mucho aprendizaje, de grandes aprendizajes y evolución personal.
La vida se nos va en un suspiro y qué pena que se nos escape sin haber logrado vivirla. Atrapados en inercias de mera supervivencia, sin llegar a meternos a fondo en las aguas del vivir. Desconectados de nuestra verdad, incapaces siquiera de saber cuál es nuestra verdad, quién somos, qué queremos, qué deseamos, cómo nos sentimos…
Bloqueados para el sentir. Dominados por una mente que tomó el control de nuestra vida hace demasiado tiempo, que traicionó a nuestro cuerpo, que nos lleva a arrastrarnos por los días en modo supervivencia, muertos de miedo, reaccionando desde patrones y automatismos de los que ni siquiera somos conscientes.

¿Te suena algo de lo anterior? Ojalá que no, pero si fuera el caso, si algo de ello te resuena, si llevas tiempo experimentando diversos malestares, desilusión, desconexión, un cansancio que no se arregla con dormir…, quizá te pueda interesar el proyecto que hoy te presento. Una guía gratuita, El permiso de ser tú, en la que he recopilado parte de mi proceso y aprendizaje, lo que me ha servido para reconectar con esa verdad que se había quedado tan oculta, tan perdida, tan mutilada.
Porque ¿sabes? He tenido que sobrepasar los cuarenta para ver claro que muchas veces la vida se nos va pidiendo permiso. Pidiendo permiso a los demás para ser. Como si necesitáramos expiar alguna culpa o ganarnos constantemente algo de amor o aceptación. Como si hubiéramos olvidado por completo que todos poseemos un valor genuino y esencial. Un valor que no tiene nada que ver con lo que hacemos, lo que logramos, aquello en lo que triunfamos.
Y todo eso sin apenas ser conscientes de qué está ocurriendo en nuestras capas más profundas. Sin entender que estamos siendo conducidos en piloto automático, sin lograr tomar las riendas de nuestras propias vidas.
Mientras nosotros no hacemos más que intentar cambiar, vivir de otro modo, hacerlo mejor, pero siempre frustrados porque no llegan los resultados. Frustrados y llenos de culpa por no ser capaces de lograrlo. Y enfadados con la vida, con nuestro entorno, con lo que ocurrió en el pasado. Castigándonos y autoflagelándonos en rutinas de sacrificio y esfuerzo.
En definitiva, viviendo en una batalla continua con nosotros mismos. Sin darnos tregua. ¿Cómo no vamos a estar cansados, exhaustos, sin energía, amargados…?
Urge amarnos. Ponernos en el centro (y no, no es egoísmo). Amarnos para amar. Amarnos para que, a través del amor, todo se ordene y recoloque. Desplegar bajo nuestros pies una alfombra de mirada amorosa que nos proteja de los barros de los juicios y presiones excesivas.
Urge reencontrarnos. Dejar salir a la luz a los niños que fuimos, nuestra esencia, nuestra verdad, recuperar nuestra voz, tomarla, expresarla.
Urge, sencillamente, darnos permiso para ser, sin mendigar amor ni aceptación.
Quienes ya estáis suscritos a mi lista de correos, ya tuvisteis acceso a una guía que publiqué hace tiempo para atravesar los bloqueos. Hoy, la base de esa publicación ve la luz con un aire nuevo. El permiso de ser tú, Guía para atravesar tus bloqueos, habitar tu verdad y recuperar tu voz. Si te interesa puedes descargarla gratis ahora mismo solo suscribiéndote aquí a mi lista de correos. (Si tienes algún problema en el proceso de suscripción —a veces se quedan los correos en la bandeja de spam o no deseado—, no dudes en escribirme a berta@bertacarmona.es).
Bienvenido, bienvenida, a este viaje apasionante de liberación (¡se acabó el peso de tener que dar la talla!), reencuentro y reconexión con tu verdad. ¡Gracias por tu confianza!