El permiso de ser tú
Llevo mucho tiempo ausente del blog. Han sido meses intensos, de procesos personales, cambios, reflexiones, duelos, bienvenidas y despedidas… Pero, sobre todo, de mucho aprendizaje, de grandes aprendizajes y evolución personal. La vida se nos va en un suspiro y qué pena que se nos escape sin haber logrado vivirla. Atrapados en inercias de mera supervivencia, sin llegar a meternos a fondo en las aguas del vivir. Desconectados de nuestra verdad, incapaces siquiera de saber cuál es nuestra verdad, quién somos, qué queremos, qué deseamos, cómo nos sentimos… Bloqueados para el sentir. Dominados por una mente que tomó el control de nuestra vida hace demasiado tiempo, que traicionó a nuestro cuerpo, que nos lleva a arrastrarnos por los días en modo supervivencia, muertos de miedo, reaccionando desde patrones y automatismos de los que ni siquiera somos conscientes. ¿Te suena algo de lo anterior? Ojalá que no, pero si fuera el …